Trabajo cada día rodeado de coches. Coches grandes, coches pequeños, de diferentes colores, de diferente antigüedad, coches más limpios, coches menos limpios, coches cuya diferencia con un vertedero de basura es mínima, etc.
Y en todo este tiempo trabjando en este sector he podido observar algo que me trae de cabeza, porque no logro entenderlo.
Mi pregunta es: ¿por qué los turismos grandes, por lo general no tienen limpiaparabrisas trasero?
Para muestra, un botón
De verdad que es algo que no termino de entender, porque se da el caso de que yo soy usuario de uno de estos coches (conduzco un Seat Toledo) y me revienta que, cuando llueve no veo una mierda por el cristal trasero.
¿A qué maléfico plan pertenece esto? ¿Es que se supone que a los conductores de coches de 5 puertas (otra cosa que no entiendo, son 4 puertas o, en todo caso 6 contando maletero y capó del motor) nos da igual que en caso de lluvia el parabrisas trasero esté lleno de gotas que nos impida ver?
Porque, además, si seguimos observando, no todos los coches grandes carecen de limpiaparabrisas trasero, porque si miramos un poco a nuestro alrededor resulta que los todoterrenos, los monovolúmenes y grandes furgonetas sí que los tienen.
Otra prueba
Lo de los todoterrenos lo puedo entender, porque se supone que, al poder circular por zonas de campo y suelos embarrados, el limpiaparabrisas trasero es de gran ayuda para la visibilidad, sin tener en cuenta que son pocos los que utilizan este tipo de vehículo para esta función.
Pero, ¿lo de los monovolúmenes? ¿Qué diferencia hay con un turismo si el uso de ambos es el mismo?
En fin, si alguno de vosotros tiene alguna respuesta, por favor que me la de, porque de verdad que no lo entiendo.
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lunes, 7 de marzo de 2011
lunes, 28 de febrero de 2011
A veces me pregunto...
Me surgen dudas. No son existenciales, ni matemáticas, sino simples dudas que aparecen en distintas ocasiones. A veces surgen porque sí, y otras veces son fruto de una observación continuada de algún suceso concreto.
En este caso me llama muchísimo la atención que todo alimento "normal" tiene su sabor. Es decir, la carne de cerdo sabe a carne de cerdo, la carne de ternera sabe a carne de ternera, la zanahoria sabe a zanahoria, el huevo sabe a huevo, etc.
Hasta ahí todo normal. Pero, ¿qué pasa cuando nos salimos un poco de lo convencional? Muy facil, todo aquel alimento extraño como podría ser... digamos... carne de cocodrilo, ¿a qué sabe? ¡a pollo!
No lo digo yo, lo dicen los demas. Yo soy un simple consumidor de Carrefour, Mercadona y, de forma ocasional de los chinos un domingo que te has quedado sin leche, con lo cual, todo aquel alimento que ingiero tiene su sabor autóctono.
Yo no como serpientes, ni como lagartijas, ni como hormigas, ni ninguna guarrería de ese estilo, pero, en caso de necesidad no me importaría comerlo porque según aquellos quienes lo han probado, sabe a pollo.
Lo que me lleva a pensar que, una de dos, o estos señores tienen un paladar muy limitadito, o el pollo tiene un sabor muy vulgar.
Todo esto, además me lleva a dudar mucho de la procedencia de la carne de algunos establecimientos de comida rápida. No me refiero a las grandes cadenas que, supuestamente tienen sus controles de calidad, sino a los pequeños burgers, o kebabs de barrio que te ofrecen productos en los que la carne de pollo es uno de los ingredientes.
¿Estaremos realmente comiendo carne de pollo? ¿Nos estarán dando gato por pollo? ¿Quién podría notar la diferencia, si la carne de todo animal "exótico" sabe a pollo?
Por si acaso, y por otras muchas más razones, me niego a a consumir ninguno de los productos de estos establecimientos. Ni siquiera de las grandes cadenas.
Y si algún día, alguien me trae un suculento plato de lagartos fritos procedente de su viaje a no se qué país, me negaré a probarlo, porque para pollo prefiero el inflado con clembuterol del Carrefour o del Mercadona.
En este caso me llama muchísimo la atención que todo alimento "normal" tiene su sabor. Es decir, la carne de cerdo sabe a carne de cerdo, la carne de ternera sabe a carne de ternera, la zanahoria sabe a zanahoria, el huevo sabe a huevo, etc.
Hasta ahí todo normal. Pero, ¿qué pasa cuando nos salimos un poco de lo convencional? Muy facil, todo aquel alimento extraño como podría ser... digamos... carne de cocodrilo, ¿a qué sabe? ¡a pollo!
No lo digo yo, lo dicen los demas. Yo soy un simple consumidor de Carrefour, Mercadona y, de forma ocasional de los chinos un domingo que te has quedado sin leche, con lo cual, todo aquel alimento que ingiero tiene su sabor autóctono.
Yo no como serpientes, ni como lagartijas, ni como hormigas, ni ninguna guarrería de ese estilo, pero, en caso de necesidad no me importaría comerlo porque según aquellos quienes lo han probado, sabe a pollo.
Lo que me lleva a pensar que, una de dos, o estos señores tienen un paladar muy limitadito, o el pollo tiene un sabor muy vulgar.
Todo esto, además me lleva a dudar mucho de la procedencia de la carne de algunos establecimientos de comida rápida. No me refiero a las grandes cadenas que, supuestamente tienen sus controles de calidad, sino a los pequeños burgers, o kebabs de barrio que te ofrecen productos en los que la carne de pollo es uno de los ingredientes.
¿Estaremos realmente comiendo carne de pollo? ¿Nos estarán dando gato por pollo? ¿Quién podría notar la diferencia, si la carne de todo animal "exótico" sabe a pollo?
Por si acaso, y por otras muchas más razones, me niego a a consumir ninguno de los productos de estos establecimientos. Ni siquiera de las grandes cadenas.
Y si algún día, alguien me trae un suculento plato de lagartos fritos procedente de su viaje a no se qué país, me negaré a probarlo, porque para pollo prefiero el inflado con clembuterol del Carrefour o del Mercadona.
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